MEZQUINDAD
¿Por qué ves la belleza y la cautivas?
Vi la belleza volando y cantando
en melodiosa y original escuela.
El agraciado aleteo
que rompe esquemas de vuelo,
llevando ángulos y resistencias
y caídas libres al límite.
El posar delicado que danza
en persecutor cortejo,
de árbol en árbol,
de rama en rama,
el plumaje multicolor
que en su esencia lleva
pedazos de arco iris.
Vi seres llamados humanos
en perfecta maquinación
usando el alimento
como señuelo,
como trampa.
Y aquellos seres tan libres,
tan esencialmente libres,
cayeron por su candidez e inocencia
en manos de malignos seres
que vieron en su presidio,
su premio.
Entonces vinieron las jaulas
donde cercaron sus posibilidades
y ante el universo
aquellos seres limpian su crueldad
con el agua,
con las frutas,
con el alpiste y el arroz
que hablaban de su cuidado protector.
Llamaban a otros
para que escucharan sus trinos
pero sin entender el mensaje,
sin percibir el codificado idioma
de la libertad;
sin dar importancia
al trunco aleteo
y al sentimiento vibrante
de quien sufre
sintiendo aquellos alambres
penetrando su propio corazón.
¡Vuela, vuela!
¡Vuela, por fin!
¡Canta ya,
no gimiendo
sino sintiéndote una con el universo!


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