
Serpenteando ahora en mi camino
lanzo este verso que es ansioso,
quedo, expectante, primoroso,
me encuentro deambulando e ido.
Busco aurora, encuentro brillo,
no el mirto repetido, también soso,
horizonte claro y azuloso,
melodía suave, canto y trino.
Espíritu de escala trepidante
con vacíos truncos que ahora llenas,
pasión desbordada que condena
a amar aunque no exista amante.
En mi vida se vuelve desesperante
no cantar a lo que tu vista llena:
lirios, cielos, riscos y azucenas
o penas que te hacen vivir errante.
El mundo escucha de mí la verdad
que brota de este labio florecido,
notas escapadas del sagrado recinto
de esta amante endémica identidad.
Alma que no puede más callar
el instante que es mágico y florido
en el que con traslúcido motivo
miro a tus ojos para así charlar.


1 comentario
LUIS
16 dic 2008 | 11:52 PM
Muy bonita tu poesía, tienes cosa por decir es fascinante
Escribe un comentario